About This Project
El Taller de la Nona fué propuesto para una artista de vanguardia, con los espacios necesarios para su creatividad, con formas y colores modernos.
En la zona de trabajo, las paredes se cubrieron con impresiones sobre espejos, de la artista trabajando un vitral, rodeada por un dibujo suyo, el de una orquesta tocando la quinta sinfonía de Beethoven. En un lado de ese espacio, un lugar de inspiración, con un sillón rojo, rodeado por cables de acero delimitando este lugar.
En un sitio colindante, una salita para recibir a sus clientes, y a otro costado, un lugar de descanso. El predomino del rojo en los muebles, fue para afirmar la tendencia vanguardista de sus obras.